Geología y Estratigrafía de los bancos fosfáticos del Cretácico Inferior en el área del Cerro Salado, Cuenca neuquina, Argentina

Autores: 
Rubén Alberto Medina, Roberto Adrián Scasso, Francisco Alberto Medina
Año de la publicación: 
2 016
Revista: 
Revista de la Asociación Geológica Argentina, Vol 73, No 4 (2016)
Resumen: 
Se realizó el mapa geológico y el estudio bioestratigráfico-sedimentológico del cerro Salado y alrededores (provincia del Neuquén), con énfasis en las Formaciones Vaca Muerta y Quintuco y su contenido de fosfatos. La Formación Vaca Muerta presenta 20m de pelitas negras con amonites de edad Berriasiana temprana-media (Zona de Spiticeras damesi). La Formación Quintuco, de 218m de espesor, fue dividida informalmente en tres miembros constituidos por distintas proporciones de pelitas y areniscas de color gris, calizas fosilíferas y coquinas, y delgados niveles de tobas. Contiene amonites de edad Berriasiana media-Valanginiana temprana que se agrupan en tres zonas: la inferior corresponde posiblemente a una nueva y las otras a Neocomites wichmanni y Lissonia riveroi. Los bancos fosfáticos se agrupan en cuatro intervalos dentro de esta formación, y son wackestones y areniscas híbridas con leyes máximas de P2O5 de 8,63% (sin valor económico al presente). Las partículas fosfáticas son nódulos y fragmentos de conchillas fosfatizadas. Las capas de la Formación Vaca Muerta se acumularon en una rampa externa a cuenca, y las de la Formación Quintuco en una rampa media a externa, con variaciones producto de oscilaciones del nivel del mar. En general, dichos ambientes son más someros que los esperables según la bibliografía, probablemente por influencia del alzamiento sinsedimentario del Dorso de los Chihuidos. La fosfogénesis tuvo lugar con mar alto y baja tasa de sedimentación, y la concentración de partículas fosfáticas se produjo por el retrabajo mecánico causado por corrientes y oleaje durante los períodos de ascenso y caída del mar.