Grado: Tesis de licenciatura
Alumna: Delfina Fernández Molina![]()
Año: 2020
Directora: Dra. Patricia Ciccioli ![]()
Resumen
El Bolsón de Fiambalá es un valle intermontano limitado por el Sistema de Famatina al oeste, las Sierras Pampeanas al este y la Puna al norte. Este valle se caracteriza por la presencia de importantes depósitos eólicos principalmente en el centro y este, depósitos fluviales y aluviales. En particular, en este trabajo nos enfocamos en el estudio sedimentológico de la parte media del valle, donde se encuentra el Zanjón de Apocango. Entre los principales objetivos de interés se encuentran presentar un mapa geológico (1: 125.000) y un mapa geomorfológico (1: 140.000), analizar los datos de un año obtenidos por la estación meteorológica en la localidad de Medanitos, determinar los principales procesos de transporte y depositación del sistema fluvial del Apocango a partir de la descripción y realización de perfiles sedimentológicos y análisis granulométricos de sus depósitos, analizar la granulometría y composición de las megaóndulas y finalmente, de esta manera, caracterizar los ambientes sedimentarios desarrollados en el área.En base a los datos de la estación meteorológica Pegasus Plus 201 en Medanitos (10 km al NE de la zona de estudio), se obtuvo que las precipitaciones son escasas a nulas, de carácter torrencial y con picos máximos en el período estival, las temperaturas máximas ocurren en primavera (43°C) y las mínimas rondan los -8,8°C en otoño. Se registraron ráfagas de viento de hasta 69 Km/h con direcciones oeste y sudoeste.A raíz de la integración de los datos sedimentológicos y el análisis de los depósitos de los perfiles relevados a orillas del río Apocango se interpreta que dicho sistema fluvial, de carácter efímero y entrelazado, se caracteriza por depósitos areno-gravosos a gravo-arenosos depositados por flujos fluidos de alto régimen de flujo con alternancia de flujos hiperconcentrados no cohesivos.En la zona media del bolsón en las terrazas del Zanjón de Apocango, se reconocieron un total de cinco geoformas bien desarrolladas en un área de aproximadamente 29 km2 que denominamos megaóndulas. Se tratan de formas principalmente simétricas a levemente asimétricas hacia el este, con una altura promedio que varía de los 50 a 60 cm y un ancho de 8,50 a 9 m. En general, presentan crestas rectas con una dirección promedio E-O y el distanciamiento entre las megaóndulas aumenta de SE a NO. Se encuentran conformadas por depósitos bimodales: una cobertura gravosa con clastos tamaño guija gruesa (media: 1,74 cm y moda: 1,7 cm) y empaquetamiento abierto que protege de forma infrayacente a un manto de tamaño de grano arena media a fina (media: 2 φ), polimodal y pobremente seleccionada. Las gravas son subredondeadas a redondeadas con formas esféricas-proladas, esféricas-laminadas, esféricas, laminares, esféricas-discoidales y proladas predominantemente y presentan una esfericidad moderada. Composicionalmente, predominan las gravas de origen sedimentario, aunque también se reconocen de origen volcánico y granitoides.Se interpreta que el origen de las megaóndulas conlleva varias etapas: la migración inicial de óndulas S-R, la erosión de partículas finas causa un aumento del tamaño de grano, las óndulas coalescen y se configuran las megaóndulas. Finalmente, las partículas más gruesas cubren la cresta de la megaóndula formando una capa protectora o pavimento del desierto.Del análisis conjunto de los depósitos del río en las adyacencias de las megaóndulas, se interpreta que las gravas de ambos depósitos tendrían una proveniencia semejante dado que en ambos predominan los clastos de origen sedimentario y volcánico.